viernes, 8 de enero de 2010

Opinión. Un cambio para Santa Cruz... Who?. Ruymán Izquierdo.


Los últimos ajetreos y esperpentos políticos que padece Santa Cruz de Tenerife son el resultado de una política hueca y sin contenido, enriquecida durante todos estos años, con una traca de flases, placas, tomas y titulares, para una galería de electores miopes y bulímicos. Lo que tiene los chicharreros, hoy por hoy, es una innumerable sucesión de pufos, sentencias, investigaciones, políticos que nos abochornan (no lo digo yo, era la portada de un dócil medio de comunicación, hace apenas unos días) y con un municipio (que esto es lo que nos importa a todos los contribuyentes), cuyas infraestructuras y servicios, están de la mano de Dios.

No quiero entrar a analizar las políticas zerolistas, coalicioneras o aticas (según a quien guste). No quiero mirar para las Teresitas, ni para las Huertas, ni para el Mamotreto, ni para el García Cabrera, ni para el Parque Marítimo, ni para caso Archivo, ni para Costa Cardon, la Casa Roja, Tahodio o Forum,… tampoco para el PGO. Mi objetivo es que los lectores y yo mismo, analicemos las alternativas políticas que los ciudadanos de este municipio llamado Santa Cruz de Santiago de Tenerife, tendrán en las próximas elecciones. Por supuesto, habrá personas que crean que no hace falta la alternancia en el gobierno municipal de Santa Cruz, a todos estos, que piensan: que para que entre otros, que se queden los mismos; que tienen una deuda de por vida con los actuales regidores o que la alternancia se llama José Manuel Bermúdez, a todos ellos, es evidente, que este no es su artículo, pero también, si desean, pueden seguir leyendo (¡Viva la Democracia!).
En las últimas semanas he reflexionado ampliamente, mientras he podido ver, escuchar y leer, todo lo que se ha desatado a causa del PGO (perdón, dije que no iba hablar de él). El movimiento ciudadano que se ha originado (donde a parte de los antisistemas y los del NO a TODO) hay muchos e innumerables descontentos, cabreados y desengañados vecinos que por una u otra razón (a las ya dichas, el cierre de todas las zonas de baño de la ciudad, los eternos problemas de sus barrios y vecindarios, las odiosas comparaciones: La Laguna, algún Carnaval amargo,…) parece que han arrinconado al régimen político, que ha dirigido esta ciudad desde que el dictador nos dejara, hace ya más de 30 años.
Ahora bien, ¿Quién podrá canalizar toda esta fuerza ciudadana? ¿Quién podrá presentarse como una alternativa de cambio para esta ciudad? ¿Quién será capaz de ofrecer a los chicharreros un proyecto creíble y sólida para esta ciudad?... WHO?
Esta es la gran pregunta, pero es la respuesta que buscan miles de ciudadanos, que elección tras elección, se han quedado en sus casas, convirtiendo a Santa Cruz de Tenerife en una de las ciudades de España con mayor porcentaje de abstención, superando el 50%. Parece que la respuesta, hoy por hoy, esta lejos, por suerte, para los actuales gobernantes y sus acólitos.
¿Y por qué digo esto? Pues porque solo hay que atender un poquito a la realidad política de esta ciudad. Donde los diferentes partidos políticos (o para ser más exactos, sus dirigentes y responsables) no dejan de ser, en muchos casos, simples caricaturas o personajes de don Manuel del Valle-Inclán en su magnifico “Luces de Bohemia”, es decir, “unas simples deformaciones de la realidad”.
El panorama que todo ciudadano tiene ante sí, empezaría por la Agrupación Socialista de Santa Cruz (es indiscutible, que el PP, nos ha dejado claro, con alguna excepción que fue, es y será fulminada por su dirección, un simple lacayo de CC, sin ninguna aspiración ganadora). El PSC-PSOE de Santa Cruz (una casa que conozco bien) se podría definir como: “un avispero donde sus miembros, no se ponen de acuerdo ni en el color de la… los excrementos”. Con una base de afiliados que sufren más que los aficionados del Atlético de Madrid y que no se merecen unos líderes (o eso creen ellos) que juegan a la alta política, desde sus despachos con un teléfono en la oreja (a pesar que ya hay móviles, pero esta factura la paga el partido) a planear la próxima conspiración, en la próxima ejecutiva, que preparará la próxima asamblea, para la designación de los próximos delegados, para el próximo congreso, que elegirá al próximo secretario regional, para haber si nos colamos en la próxima ejecutiva, pero si no es así, en el próximo comité regional,…. ¿Y los vecinos de Santa Cruz?... Bueno, siempre hay algún socialista que intenta salir en prensa y sacar alguna propuesta, denunciar (a parte de las Teresitas) las calamidades que padecen los vecinos y todo eso. Pero es evidente, que si no hay un conjunto que sume y creé un liderazgo y un proyecto desde la unidad de la organización, el PSC de Santa Cruz de Tenerife, seguirá siendo (como lo ha sido desde las primeras elecciones democráticas) la inestable y caótica plataforma política, con la cual, será inviable pactar para gobernar y mucho menos, para ganar unas elecciones.
Lo que nos queda son retales políticos. Empezando por Ciudadanos de Santa Cruz o mejor dicho por Guigou y Guimera. En mi opinión, creo que han sido bastante inteligentes, aunque muchos vecinos no hayan entendido su estrategia, entrando en la Sociedad de Desarrollo o en la Comisión de Sugerencia y Reclamaciones (con ello, han conseguido mayor peso e influencia en las decisiones municipales, ¿pero es eso lo que interesa ahora?). Creo que es una demagogia decir que están ahí por un sueldo, cuando son dos reconocidos y solventes profesionales, pero es indudable y a pesar de las numerosas declaraciones, votos en contra y desmarques con el grupo de gobierno, que acceder a estos cargos, les ha dañado su imagen con un electorado cada vez más radical y más emputado. El futuro de Ciudadanos de Santa Cruz para las próximas elecciones solo lo saben ellos, pero parece innegable, que es una alternativa, siempre bajo mi punto de vista, que esta en declive.
Solo me queda hablar de dos plataformas ciudadanas o políticas, que en mi modesta opinión, creo que deberían entenderse por el bien de ellos y de los ciudadanos que vivimos y deseamos otras alternativas para este desolador panorama. Me refiero a Izquierda Unida (el pasado) y Alternativa Sí Se Puede (el futuro). Las dos formaciones cuentan con personas serias y honradas (Pedro Fernández Arcila y Ramón Trujillo, son dos claros ejemplos y pienso que un magnifico cartel electoral) además de una gran humildad y honestidad. Pero solo con eso, no se puede ganar unas elecciones en un municipio tan conformista y en ocasiones (aunque yo no lo creo) conservador como Santa Cruz. Hay que darse a conocer, hay que abrirse a todos los ciudadanos (independientemente de la ideología política, porque primero están las personas y después las ideas) y construir una Alternativa por Santa Cruz, que ofrezca un proyecto sólido, estable y unido para devolverle a Santa Cruz y sus vecinos su dignidad.
Si esto no ocurre, si no hay una alternativa, si los ciudadanos cuando lleguen las próximas elecciones se encuentran este panorama (aun queda más de un año para arreglar esto y unir y reconducir todo ese capital humano que hoy por hoy, conforma una masa ciudadana que quiere un cambio) Santa Cruz de Tenerife volverá a ser la capital de la abstensión y con ello, seguir inmersos en una caótica situación, que esta llevando a esta ciudad y sus vecinos (a casi todos) a una degradación política, a la mayor de las apatías y frustraciones ciudadanas que se recuerden, a una imagen impropia para nuestra ciudad y municipio y a una caótica situación económica. En definitiva, que Santa Cruz de Santiago de Tenerife, seguirá siendo la finca privada, el cortijo o la empresa, de los de siempre.
Finalizo con un mensaje para todos (también para los que gobiernan esta ciudad, especialmente para ellos), unas palabras, unas frases, (que no son mías y son casi tan viejas como la propia democracia) que deben recordarse a todos aquellos que ostentan y aspiran ostentar algún día, a través de la confianza de los ciudadanos, el poder:
“Los que hayan de gobernar el Estado deben tener siempre muy presente estos dos preceptos de Catón: el primero, defender los intereses de los ciudadanos… olvidándose del propio provecho; el segundo, velar sobre todo el cuerpo de la República, no sea que, atendiendo a la protección de una parte, abandonen a las otras. Lo mismo que la tutela, la protección del Estado va dirigida a la utilidad no de quien la ejerce, sino de los que están sometidos a ella. Los que se ocupan de una parte de los ciudadanos y no atienden a la otra introducen en la patria una gran calamidad: la sedición y la discordia… muy pocos favorecen el bien de todos”
Marco Tulio Cicerón (Sobre los deberes I 85).
Ruymán Izquierdo. Portavoz vecinal de El Suculum.